Tecnología molecular que mejora el rendimiento industrial, creada por un químico español

Tecnología molecular que mejora el rendimiento industrial, creada por un químico español

¿Es posible que las refinerías cuiden el planeta, mientras producen más? La industria energética ya camina en esa dirección. Y uno de los impulsores del cambio es Javier García Martinez, un químico español que no sólo desarrolló una tecnología molecular capaz de reducir emisiones, también la puso sobre la mesa, la llevó al mercado. Hoy se utiliza en las refinerías por todo el mundo.

Tradicionalmente, el refinado del petróleo ha confiado en las zeolitas, materiales porosos que actúan como catalizador para acelerar las reacciones químicas dentro de un proceso. Cuando el hidrocarburo pasa por los microporos de este material, se descompone en varios tipos de combustible. Pero es un proceso ineficiente porque se desperdician los hidrocarburos grandes.

¿El problema? Los poros de las zeolitas son muy pequeños: 1 nanómetro de diámetro. 

¿La solución? ¡Catalizadores nanoestructurados!

La innovación se enfocó en reordenar la estructura de los poros de las zeolitas, a escala nanométrica. García consiguió la manera de expandir los microporos de las zeolitas, entre 7 y 10 nanómetros de diámetro. Así se crean “autopistas moleculares” que conectan los microporos más pequeños.

En pocas palabras, mejoró el tránsito molecular dentro del catalizador.

¿Qué significa?

Para la industria petrolera, es sinónimo de una producción más eficiente, económica y sostenible. Más combustibles limpios con menor consumo energético. Menos subproductos generados. Menos emisiones de CO2 cada año.

También hace más eficiente el tratamiento del agua y del aire, la producción de químicos, la conversión de biomasa en materiales y energía útil…

Estamos hablando de la Tecnología «Molecular Highway».

Javier García Martínez la desarrolló durante su postdoctorado en el MIT, EE.UU. Y en su faceta de empresario, la ayudó a trascender las paredes del laboratorio, integrándola al mercado internacional.

 

De vuelta en España, su trabajo continúa. Como catedrático y director del Laboratorio de Nanotecnología Molecular en la Universidad de Alicante, apoya e impulsa el talento científico de las nuevas generaciones. Fundó el programa Celera, donde cada año 10 jóvenes talentosos son apoyados con formación, recursos y oportunidades.

 

El propio García Martínez nos recuerda que “Nunca ha habido un momento mejor para ser científico. Hoy en día podemos hacer cosas que antes no nos podríamos ni imaginar”.

Los catalizadores nanoestructurados no sólo son una innovación tecnológica. Son la prueba de que el cambio positivo en la industria es posible, y de que la ciencia puede ayudar a ser más responsable y rentable, a la vez.

 

En TECNIMUSA apoyamos el desarrollo con visión de futuro.

Como empresa de ingeniería creamos soluciones de automatización eco-eficientes para la intralogística industrial.

La innovación, la tecnología y la sostenibilidad nos impulsan.