Las invenciones de Antonio Ibáñez Alba parecen sacadas de una película de ciencia ficción: árboles apagafuegos, agua flotante que evita ahogamientos, palmeras artificiales que previenen el cambio climático… Este ingeniero español 🇪🇸 tiene más de 300 patentes registradas, y siguen aumentando. Definitivamente, sus genialidades han revolucionado y continúan revolucionando el mundo entero.
Antonio Ibáñez es un prolífico inventor e investigador español que ve el mundo de forma distinta. Donde otros pueden observar una calle, una autopista, una playa o un paisaje en el campo, él detecta los problemas y comienza su búsqueda para desarrollar la mejor solución técnica, económica y sostenible. Su mente incansable siempre consigue la manera de utilizar la ciencia como una poderosa herramienta para hacer todo el bien posible a la humanidad.
- El agua sin sal donde nadie se hunde. Este es uno de los proyectos que más salva vidas. Si un niño o adulto cae en la piscina, vuelve a flotar inmediatamente. Si cae boca abajo, su cuerpo girará boca arriba, por efecto de la presión de la caja torácica. ¿Qué tiene esta agua? Ibáñez ha desarrollado un producto con las mejores propiedades del Mar Muerto, que se vierte en el agua de la piscina, se esperan 24 horas y ¡listo! El agua se convierte en una zona segura, conservando la misma densidad y apariencia.
- Palmeras artificiales capaces de generar microclimas. 000 de estos árboles de plástico fueron sembrados en el desierto de Fezzan, Libia. Así se crearon bosques artificiales que lograron bajar la temperatura de la zona e incrementar la humedad. En menos de un año, el clima ya era apto para la siembra de árboles frutales. Literalmente, Ibáñez le dió vida al desierto.
Hay más: árboles apagafuegos que actúan como vigilantes eternos de los bosques, túneles transparentes de alta tecnología para que los trenes surquen los desiertos, centrales que generan energía mediante explosivos, un taco absorbente que se entierra cerca de las raíces de los árboles para retener el agua del invierno y servir de abastecimiento en el verano…
Antonio Ibáñez Alba tenía 9 años de edad cuando asombró a su familia con su primera invención. Hoy, 60 años después, continúa sorprendiendo y mejorando al mundo con su mente visionaria.
En TECNIMUSA mantenemos nuestra visión en el futuro. La innovación y la sostenibilidad nos impulsan. Como empresa de ingeniería, diseñamos soluciones eco-eficientes de automatización industrial que elevan la productividad intralogística de nuestros clientes.

