Alejandro Ávila Fernández, Diseñador industrial en Tecnimusa, es esa persona alegre y dicharachera con la capacidad de alegrar el día a quienes le rodean, de bromear hasta hacernos reír a carcajadas en el rato del almuerzo, de unir al equipo a través del buen rollo y darles la vuelta a los problemas a base de actitud proactiva y talante positivo.
En el ámbito profesional es una persona muy creativa, le gusta explorar y aprender cosas nuevas. El muy social, por eso, por ejemplo, se mueve muy bien por las ferias y como le gusta detectar novedades, las disfruta mucho.
Pregunta.- ¿Cuánto tiempo llevas trabajando en Tecnimusa y qué labores has desempeñado?
Respuesta.- Llevo ya casi 9 años, tanto con el exoesqueleto Humexe y como en el diseño de maquinaria intralogística. En este ámbito, me ocupo del diseño maquinaria, nuevos desarrollos y una parte de la gestión de la producción.
P.- ¿Cómo has visto la evolución de la empresa desde tu incorporación?
R.- Desde el origen, la empresa ha dado un giro de 360 grados, no sólo por la evolución de sus productos, sino por la expansión de sus capacidades. Ha evolucionado hacia una organización con departamentos más grandes, más estructurados y con una mayor especialización y estandarización de procesos.
P.- ¿Cómo cuentas o contarías a tus hijos a qué te dedicas?
R.- Eso es lo difícil. Como cuando eran pequeños había que explicarlo de forma sencilla, desde siempre les he dicho que soy inventor, que invento máquinas porque lo llevo haciendo desde la década de los noventa. He pasado por sectores muy diversos inventando maquinaria, desde la industria aeronáutica, la automoción, el metal, alimentación o salud, hasta la maquinaria de Tecnimusa. Por eso les digo: «Invento máquinas: las dibujo y las fabrico.»
P.- ¿Cómo valoras tu experiencia de trabajo en Tecnimusa?
R.- Me gusta que es una experiencia muy dinámica. Me ha permitido enfrentarme a retos de diseño muy distintos, desde Humexe, que ha implicado un cambio de concepto y actividad importante por tratarse del sector médico y por la propia finalidad del proyecto, a los desafíos propios de la maquinaria industrial en un sector cada vez más exigente y competitivo.
P.- Si pudieras dar un consejo profesional basado en tu experiencia, ¿cuál sería?
R.- Mi consejo habitual: busca la especialización en algo concreto e intenta destacar en ello. Por ejemplo, en el caso de diseño, en dominar herramientas como SolidWorks.
P.- Si no te dedicaras a esto, ¿qué te hubiera gustado hacer?
R.- Es difícil responder a eso, porque el diseño me ha gustado toda mi vida. De hecho, de pequeño mi pasión era el dibujo. Por eso, decidí apostar por la delineación y encauzar mi carrera profesional por esta vía.
Lo único que se me ocurre, además de del diseño, es que me habría gustado ser dibujante de cómic.
Lo único que se me ocurre, además de del diseño, es que me habría gustado ser dibujante de cómic.
P.- Si existieran las puertas del tiempo, ¿a qué época del pasado te gustaría viajar?
R.- Al principio de mi vida. A mis 15 años. Para tener todo tiempo por delante de nuevo. Más aún sabiendo lo que sé ahora, claro.
P.- Cuéntanos alguna anécdota divertida relacionada con tu trabajo.
R.- Pues seguramente tenga mil, siempre me pasan cosas que luego dices “qué bueno” pero ahora no me viene ninguna concreta.
P.- Recomiéndanos una peli, una serie, una canción y un libro.
R.-
- Peli: Seven.
- Serie: No soy muy de series.
- Canción: Qué bonita la vida, de Dani Martín.
P.-Ese país o ciudad que estás deseando conocer.
R.- USA y Qatar, fundamentalmente por la arquitectura.
P.-¿Qué te gustaría que Tecnimusa lograra en los próximos años?
R.- Una mayor diversificación, consolidando el salto a e-commerce, que ya hemos iniciado, o la fabricación aditiva, fomentando una mayor autonomía en producción, y que aumenten los retos de fabricación.

