Los almacenes inteligentes en el mundo de la moda van más allá de resguardar y proteger la mercancía. Se caracterizan por una conectividad perfecta, por su adaptabilidad a la dinámica del mercado y, especialmente, por presentar una gestión basada en el procesamiento y análisis de una gran cantidad de datos de diferentes fuentes.
En este post exploramos por qué las grandes marcas textiles requieren este tipo de infraestructuras inteligentes y cuáles son las principales herramientas y tecnologías aplicadas, tanto en los centros logísticos de fabricantes como en los de minoristas
Exactamente, ¿qué implica un almacén inteligente?
Un almacén inteligente es un espacio logístico en el que se implantan e integran tecnologías avanzadas, como la IA, la robótica e Internet de las Cosas, para la digitalización, la automatización, el análisis de datos, la trazabilidad y la conducción autónoma. Es la manera de mejorar la toma de decisiones y optimizar cada proceso interno, desde la recepción de mercancía o materia prima hasta el cumplimiento de pedidos y envíos.
Es un almacén que cuenta con sistemas y equipos interconectados, como los softwares de gestión WMS, sensores y etiquetas inteligentes, máquinas impulsadas por la inteligencia artificial, equipos robóticos, transportadores, soluciones automatizada para el embalaje, la formación y precintado de cajas, tecnologías de detección y seguimiento, etc.
Es un ecosistema conformado por herramientas tecnológicas, plataformas y dispositivos que:
- Mejoran la velocidad y precisión de las operaciones logísticas.
- Permiten controlar en tiempo real el flujo de mercancías.
- Ejecutan las tareas repetitivas del almacenamiento, picking y packing, o que representan un determinado riesgo para los operarios.
- Facilitan la monitorización de las condiciones y cantidades de prendas.
- Ayudan a maximizar la eficiencia del espacio.
- Mejoran la eficiencia energética.
Por qué la moda necesita almacenes inteligentes
La inversión que hace el sector de la moda en los espacios logísticos inteligentes sigue creciendo con la misma velocidad que el comercio electrónico. Las marcas saben que es imprescindible distinguirse en el mercado, ofreciendo entregas más rápidas, incorporando mayor variedad de productos, estilos, colores, tallas, tejidos…
Además las colecciones cambian cada temporada y se deben gestionar de la forma más eficiente en los picos de demandas repentinos, como en casos de rebajas, lanzamientos virales, eventos importantes, etc. Por otro lado, es crucial tramitar las ventas omnicanal y sincronizar los pedidos con el stock y la reposición de las prendas en el almacén y en las tiendas.
Profundicemos más cómo el almacén inteligente es un eslabón crítico para superar los principales retos del sector de la moda:
Gestionar la complejidad de los productos y las tendencias estacionales
En esta industria, un mismo modelo de prenda se debe ofrecer, como mínimo, en múltiples tallas y colores. Esto implica emplear mayor espacio y gestionar una alta variedad de prendas y complementos.
Un almacén inteligente es capaz de clasificar, almacenar, recibir la orden del pedido, prepararlo, embalar y envíarlo con mayor rapidez y precisión que los centros logísticos que operan manualmente o están semiautomatizados.
Garantizar la trazabilidad
La capacidad de rastrear el movimiento de la prenda a lo largo de la cadena de suministro es indispensable para mantener el control y la transparencia de las operaciones, evitar falsificaciones del producto y asegurar la sostenibilidad de la prenda. Es lo que exige el consumidor de hoy, al igual que las normativas ambientales y los objetivos de reducción de emisiones 2030.
Un almacén inteligente cuenta con soluciones de seguimiento físico del producto, como etiquetas inteligentes, lectores RFID o contadores automáticos de prendas colgadas. Además, emplean plataformas basadas en la nube o en la blockchain que consolidan los datos del producto y de cada movimiento (recepción, traslado interno, picking, expedición, distribuidor, retail, consumidor final, devolución…).
Reducir los residuos y el consumo energético
La industria textil genera anualmente un estimado de más de 90 millones de toneladas de residuos. Además, consume enormes cantidades de agua y energía. Por ejemplo, para producir una camisa se necesita un aproximado de 2.700 litros de agua dulce. Por otro lado, también está la contaminación del agua por causa del teñido de textiles.
Todo este impacto ambiental, junto a las exigencias en los criterios ESG, están obligando a las marcas textiles y a los operadores logísticos a adoptar prácticas sostenibles, como la reutilización del embalaje, el uso de fuentes de energía solar y la integración de equipos de automatización de bajo consumo energético.
Gestionar las devoluciones de pedidos
La logística inversa de las prendas es otra de las operaciones críticas en el sector textil y de la moda, especialmente en aquellas prendas que presentan una marcada demanda estacional y con numerosos SKUs por temporada o colección. La tasa de devolución puede llegar a alcanzar el 50%.
Más allá del coste, resulta complejo reprocesar los productos devueltos, con prendas y accesorios de distintos tipos, tallas, colores, embalajes, calidades… Además, es preciso reacondicionarlos, clasificarlos rápidamente y colocarlos de nuevo a la venta. El procesamiento manual de estas operaciones es lento, causa retrasos y equivocaciones y ocupa un espacio valioso en el almacén.
Herramientas tecnológicas más empleadas en la automatización de almacenes de la moda
A continuación exploramos los principales equipos y herramientas tecnológicas en las que se apoya un almacén inteligente dentro del sector de la moda:
Estanterías automatizadas
La gestión del stock se divide principalmente en dos grandes categorías: prendas dobladas y prendas colgadas. Cada una requiere soluciones de almacenamiento automatizado específicas:
- Prendas dobladas, que se almacenan en cajas, bandejas o contenedores. Para este formato de producto se emplean normalmente:
- Transelevadores o sistemas SRM. Consisten en grúas automáticas que se desplazan de manera vertical y horizontalmente en los pasillos estrechos con estanterías de gran altura. Circulan sobre raíles instalados, sea en almacenes convencionales o en estructuras autoportantes. Es un sistema automático de almacenamiento y recuperación de productos, desde cargas ligeras, como cajas con ropa doblada, hasta palets. Por ejemplo, es utilizado por marcas de ropa deportiva y calzado.
- Sistema shuttles o lanzaderas. Es una solución de almacenamiento de artículos pequeños en cajas o bandejas en donde múltiples vehículos (lanzaderas) pueden circular de manera autónoma y simultáneamente en los pasillos y los distintos niveles de la estantería del almacén. Por ejemplo, se emplea en el almacenamiento de prendas dobladas en cajas, accesorios o devoluciones.
- Estructuras para prendas colgadas: El sector de la moda también requiere el almacenamiento colgante para abrigos, vestidos, trajes, camisas o cualquier otra prenda delicada, para evitar arrugas, deformaciones u otro daño al tejido. Para ello se suelen implantar:
- Transportadores aéreos. Por los que circulan las perchas con prendas colgadas, sin manipulación manual.
- Racks móviles automatizados para perchas. En este mecanismo se desplazan enteros los racks de prendas, mediante los raíles en el suelo, para facilitar el picking o el cambio de temporada.
- Sistemas de carrusel para perchas. Funcionan como una noria vertical o circular en donde la ropa colgada gira hasta la estación de picking o expedición.
Soluciones eco-eficientes para el embalaje reutilizado
La fase de embalado en un almacén de moda supone uno de los procesos críticos tanto por volumen como por la exigencia de orden, trazabilidad y sostenibilidad. El objetivo es empaquetar de forma eficiente y, a la vez, reducir el consumo energético y los residuos, especialmente en operaciones e-commerce.
Para ello, los almacenes inteligentes incorporan tecnologías de automatización eco-eficiente que permiten optimizar el embalaje desde una perspectiva tanto operativa como medioambiental. Por ejemplo:
- Formadora automática de cajas. Esta solución pliega el cartón plano a lo largo de las líneas previamente marcadas.
- Colocadora automática de cajas en transportadores aéreos. Es un sistema que detecta las bandejas vacías en el transportador e inserta las cajas, de manera precisa.
- Cerradora-precintadora automática, que sella cajas sobrellenadas y se adapta al formato de embalaje.
La característica principal de estas soluciones de automatización del embalaje es su capacidad para operar tanto con cajas nuevas como usadas. Porque no se trata sólo de incrementar la velocidad y precisión de la preparación de pedidos, también es imprescindible emplear los recursos de forma eficiente y minimizar la generación de residuos. Y reutilizar las cajas de cartón es una estrategia clave para lograrlo.
Tecnología RFID en tejidos
Las etiquetas electrónicas RFID incorporan un chip que almacena datos clave de la prenda, como la talla, el modelo, el lote y un código único de identificación. Esta información es transmitida de forma remota al lector RFID. A diferencia de los códigos de barras, los sistemas RFID permiten leer múltiples etiquetas a la vez, incluso a través de embalajes o a la distancia.
¿En dónde se integran las etiquetas RFID? Son diversas las ubicaciones y formatos. Por ejemplo:
- Las etiquetas de tela con incrustación RFID. Se pueden coser en el forro de los bolsillos, en los dobladillos o en las costuras laterales.
- Las etiquetas RFID colgantes, externas a la prenda.
- Las etiquetas RFID autoadhesivas, para colocarlas directamente en la prenda, en su bolsa o caja.
- Las etiquetas de cuidado de la ropa que integran la tecnología RFID.
- Las etiquetas RFID tipo botón.
Por ejemplo, lectores RFID en los pasillos, en las entradas y salidas del almacén registran todas las prendas al ser transportadas, lográndose recuentos instantáneos de stock por área. Esto optimiza el control de inventario. Además, en tienda, la etiqueta RFID permite ofrecer servicios añadidos al cliente final, como realizar pagos automatizados sin pasar por caja.
Tecnología robótica
En los almacenes inteligentes de la moda se utilizan distintos tipos de equipos robóticos, según la clase de mercancía y la fase operativa. Por ejemplo:
- Los robots móviles autónomos. Son vehículos equipados con sensores, cámaras y sistemas de navegación que les permiten desplazarse libremente por el almacén, para transportar mercancía hasta las áreas de picking.
- Los brazos robóticos de picking, que suelen integrarse en las líneas de preparación y empaquetado. Están equipados con sistemas de visión artificial y terminales de sujeción adaptables, como pinzas o garras blandas.
- Los robots de paletización.
- Los cobots. Son brazos robóticos articulados diseñados para operar de manera segura junto a los operarios humanos. Normalmente, asisten en tareas como el doblado y empaquetado de ropa.
Tecnimusa. Automatización para la intralogística del sector textil y de la moda
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