El desarrollo de biotecnología, la investigación genética, la identificación de individuos por muestras de ADN, el diagnóstico de enfermedades, la clonación, la detección de marcadores tumorales… Todos estos avances han sido posibles gracias a la ADN polimerasa del virus Phi29, la enzima que descubrió la bioquímica española Margarita Salas.
Margarita nació en Asturias en 1938. Ya como doctora en Ciencias, comenzó su carrera científica bajo la tutela del Premio Nobel Severo Ochoa, en Nueva York. Tras cuatros años vuelve a España para impulsar la investigación de la biología molecular en el país, trayendo consigo un férreo rigor científico y un entusiasmo infinito por la ciencia.
Margarita creó su equipo en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Y desde allí presentó una de sus contribuciones más destacadas: descubrió y caracterizó la ADN polimerasa del fago Φ29, una enzima que posee propiedades maravillosas para amplificar el ADN. ¿Qué significa?
- La ADN polimerasa tiene el poder de replicar el material genético 🧬 de manera exacta, sencilla y rápida, para ser secuenciado y estudiado. Su gran ventaja es que lo logra con cantidades mínimas de ADN, como las que existen en una pequeña gota de sangre o en la hebra de cabello hallada en una escena del crimen. Así que esto facilita y agiliza las investigaciones, los diagnósticos médicos, las identificaciones en criminología, etc.
Es extraordinaria la trayectoria científica innovadora de esta mente excepcional, con más de 350 publicaciones internacionales, 8 patentes y casi 400 conferencias. Sus numerosas y reveladoras investigaciones en genética y biología molecular y su compromiso inquebrantable con el desarrollo de la ciencia le han llevado a obtener multitud de reconocimientos.
Margarita Salas abrió nuevas puertas del conocimiento. Su legado continúa replicándose en cada laboratorio de España y del mundo.

